LEY DE 20 DE ENERO

 

“FOMENTO DEL ORIENTE BOLIVIANO”. —Se aceptan las ampliaciones y aclaraciones presentadas por este Sindicato, á la concesión que le fué otorgada por ley de 8 de noviembre de 1905.

 

ISMAEL MONTES

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA

 

POR CUANTO el Congreso Nacional ha sancionado la siguiente Ley:

 

EL CONGRESO NACIONAL,

 

DECRETA:

 

Artículo único. —Acéptanse las ampliaciones y aclaraciones presentadas por el Sindicato del «Fomento del Oriente Boliviano» á la concesión que le fue otorgada por la Ley de 8 de noviembre de 1905, en los siguientes términos:

 

1°—Concédese al Sindicato «Fomento del Oriente Boliviano,» la construcción de un puerto sobre el límite con el Brasil, en las inmediaciones de Puerto Suárez ó en este punto, y un ferrocarril y telégrafo que partiendo de dicho puerto; empalmen con la línea principal que debe construirse entre el puerto sobre el río Paraguay, á que se refiere la cláusula 1ª de la Ley de 8 de noviembre de 1905, y la ciudad de Santa Cruz. El puerto reunirá las comodidades para el embarque y desembarque, que permita el riacho que le dará acceso desde el río Paraguay.

 

Este ferrocarril no tendrá más de cien kilómetros de extensión, y tanto el puerto como el ferrocarril tendrán los privilegios, obligaciones y garantías á que se refieren las cláusulas primera hasta la vigésima de la Ley de 8 de noviembre de 1905 con las aclaraciones que contiene la presente Ley.

 

2°—Concédese al Sindicato el derecho de explorar durante cuatro años, la región comprendida entre el río Pilcomayo y el límite con la República Argentina por el Sud, el límite boliviano-paraguayo y boliviano-brasilero por el Este, el paralelo 12° por el Norte, el río Beni y los límites Oeste de los departamentos de Cochabamba, de Chuquisaca y de Tarija por el Oeste, con el objeto de determinar una red de ramales, que arrancando de la línea tronco río Paraguay y ciudad de Santa Cruz, llegue: 1° á Santiago, Santo Corazón y La Gaiba; 2° de Santiago á San Ignacio; 3° á San José, Santa Rosa y San Javier; 4° á Higuerones; 5° al Chimoré, por el trazo que resultare más conveniente; 6° á Villa-Montes sobre el Pilcomayo, pasando por Lagunillas, dejando á salvo las estipulaciones vigentes con el Gobierno Argentino, y además, una segunda línea tronco que de Villa-Montes ó sus inmediaciones llegue á la ciudad de Sucre por el Noroeste, á Tarija por el Sudoeste y á un puerto sobre, el río Paraguay por el Este. Dentro de este término, el Sindicato deberá presentar al Supremo Gobierno de Bolivia, los estudios y planos definitivos de los ramales que resuelva construir, dando preferencia al que ligue Santa Cruz con Cochabamba, al que llegue á Santo Corazón por Santiago, San Ignacio y los de la línea tronco á Villa-Montes, Sucre, Tarija y límite con el Paraguay, obligándose á terminar cada ramal elegido, seis años después de ser aprobados dichos estudios y planos y en el mismo tiempo la segunda línea tronco. Si en el término de dos años no se implantasen los trabajos en la línea tronco de prolongación ó en los ramales que la empresa resuelva construir, caducará la presente concesión. Estos ramales tendrán el privilegio de zona de diez kilómetros á cada lado de la línea durante el término de cincuenta años, no rigiendo este privilegio para un radio de diez leguas en Santa Cruz, Sucre, Tarija y Villa-Montes. Es entendido que al vencimiento del término de la presente concesión pasarán gratuitamente al dominio del Estado, todas las obras vivas y muertas de las vías férreas, puerto y telégrafo, motivo de esta concesión. Durante los cinco años precedentes á la caducidad de la concesión, el Gobierno vigilará y obligará en su caso á la empresa á mantener el material fijo y rodante en buenas condiciones de explotación.

 

3°—Se concede al Sindicato «Fomento del Oriente Boliviano» la garantía del 5 % como rendimiento mínimo del interés anual por el término de veinte años sobre el capital que se invierta en la construcción de estos ramales y líneas Villa-Montes, Sucre, Tarija, Paraguay, de acuerdo con el costo que resulta de los estudios aprobados por el Gobierno de Bolivia. La garantía acordada sólo será exigible desde que se entregue al público cada sección de cien kilómetros ó el total de la extensión de la vía en los ramales si ésta no alcanza á cien kilómetros y será abonada de acuerdo con lo estipulado en las aclaraciones consignadas en la presente ley.

 

4°—El Sindicato tendrá derecho á construir caminos carreteros y de herradura que comuniquen los diferentes centros de industria, y de navegar los ríos y lagos, dentro del perímetro que servirá su red de ferrocarriles, para lo cual tendrá las ventajas que acuerdan las cláusulas décima quinta y décima sexta de la Ley de 8 de noviembre de 1905, entendiéndose que deben respetarse los derechos que terceros puedan haber adquirido del Supremo Gobierno de Bolivia con anterioridad á la fecha de la presente concesión.

 

5°—El Sindicato depositará en el Tesoro Nacional como garantía de los nuevos compromisos que contrae, luego que se le concedan estas ampliaciones, la suma adicional de cincuenta mil bolivianos y una suma igual seis meses después.

 

Estas cantidades sólo podrán ser retiradas parcialmente por el Sindicato, cuando haya comprobado haber invertido otras iguales en las obras y trabajos á que se refieren estas ampliaciones.

 

6°—El Supremo Gobierno de Bolivia se obliga á vender al Sindicato «Fomento del Oriente Boliviano,» además de las dos mil concedidas por la cláusula veintidós de la Ley de 8 de noviembre de 1905, la cantidad de tres mil leguas cuadradas de tierras fiscales divididas en lotes no menores de veinte leguas cuadradas cada uno, por el precio legal de diez centavos la hectárea y de un boliviano cuando se trate de gomales.

 

La ubicación de estas tierras la hará el Sindicato en los lugares que indique, estén ó no sobre el trayecto de los ferrocarriles principales ó de los ramales.

 

La adjudicación de dichas tierras deberá efectuarse conforme á las restricciones del artículo 2° de la Ley de 12 de enero de 1907.

 

El Sindicato, cuando ubique terrenos en los centros actualmente poblados donde residen autoridades, procurará implantar las industrias que admitan mayor población de acuerdo con las principales producciones del suelo, y una vez que haya determinado la extensión que requiera la implantación de esas industrias, como los lotes que sean necesarios para iglesias, escuelas, asiento de las autoridades y plazas, deberá distribuir los restantes en solares urbanos, quintas y chacras, según los términos del artículo 25 del Supremo Decreto de 10 de marzo de 1890, que reglamenta la Ley de Colonias y tierras baldías de 13 de noviembre de 1886; principalmente entre los jefes de familia, que tengan ocupación en dichas industrias.

 

El Sindicato podrá usar gratuitamente para fuerza motriz aplicable á los ferrocarriles, industrias, canales, represas y riegos que implante, todas las aguas que haya en sus tierras, siempre que no perjudiquen la navegación y las que existan en el perímetro comprendido en las zonas que sirvan sus ferrocarriles y puertos, sujetándose á las leyes del país.

 

Tanto la adquisición de tierras baldías como el uso de las aguas deben concederse respetando los derechos adquiridos por terceros antes de la promulgación de esta ley. En cuanto á lo que se expone arriba, se entiende que deben respetarse los derechos que terceras personas puedan haber adquirido y las solicitudes que estén en trámite, así como las presentadas con anterioridad á esta concesión.

 

El Supremo Gobierno de Bolivia, se reservará dentro de las tierras ubicadas por la empresa, los terrenos que sean menester para plazas y edificios públicos.

 

7°—Se salvan los derechos de las Municipalidades sobre el radio urbano de los centros poblados, de conformidad á las leyes preexistentes.

 

8°—El Supremo Gobierno de Bolivia, suspenderá toda ubicación de tierras y de gomales fiscales durante tres años, desde la fecha de la presente concesión, dentro del perímetro indicado en la cláusula segunda de esta ley, para que el Sindicato determine la ubicación de los lotes que se le conceden en venta, con excepción de quinientas leguas. El pago de estos lotes se verificará en dinero, en cuatro anualidades cumplidas.

 

9°—Todas estas líneas férreas, telegráficas, puertos y canales é instalaciones hidráulicas para fuerza motriz, tendrán las mismas obligaciones y privilegios que los consignados en las cláusulas décima séptima, décima octava, décima novena, vigésima y vigésima tercera de la Ley de 8 de noviembre de 1905, y los mencionados en esta Ley.

 

10.—A la Ley de 8 de noviembre de 1905, se introducen las siguientes aclaraciones:

 

A)—A la cláusula primera, se añade lo siguiente: El Supremo Gobierno de Bolivia podrá, cuando lo estime conveniente, expropiar la totalidad de las obras y todos sus materiales y edificaciones correspondientes, pagando á la empresa en moneda de oro su valor de costo, con más el 25 % sobre dicho valor, como indemnización.

 

B)—La cláusula undécima, queda aclarada en la siguiente forma: Se concede al Sindicato «Fomento del Oriente Boliviano,» la garantía del 5 % de interés, como rendimiento mínimo anual por el término de veinte años, sobre el capital invertido en la construcción del ferrocarril, fijándose anticipadamente á los efectos de tal garantía el costo de dos mil libras esterlinas por kilómetro, como precio de la línea entregada al servicio, con su tren rodante, estableciéndose la cantidad de éste en dos locomotoras, cincuenta wagones de carga y cuatro coches de pasajeros por sección de cien kilómetros de la línea férrea entre Santa Cruz y río Paraguay.

 

Si fuera necesario más tarde ensanchar las obras, extender las líneas ó adquirir nuevos elementos, el capital garantido será aumentado con el valor de estas adiciones al ferrocarril, previa aprobación de planos y costo, por el Supremo Gobierno de Bolivia y la garantía del 5 % mínimo de interés anual será extensiva á tales aumentos.

 

C)—A la cláusula duodécima, se añade la siguiente aclaración:—La garantía acordada sólo será exigible desde que se entregue al público cada una de las secciones de cien kilómetros.

 

Esta garantía será pagada por el Supremo Gobierno de Bolivia en moneda de oro al final de cada año económico de la empresa, conforme á la liquidación de la misma y dentro del término de treinta días de haberse presentado ésta. Cuando las entradas de las líneas no alcanzaren á cubrir los gastos efectivos de explotación, la empresa arbitrará los medios para que en ningún caso el Gobierno de Bolivia deba abonar mayor suma que la correspondiente al interés garantido sobre el capital reconocido.

 

D)—La cláusula décimo tercia, queda redactada en estos términos:—Quedan afectados al servicio de la garantía, principalmente los rendimientos de la Aduana que deberá establecerse en el puerto que conforme á esta concesión ha de construir el Sindicato «Fomento del Oriente Boliviano». Las cantidades recibidas del Gobierno, en razón de la garantía, no ganarán interés alguno. Para los efectos de la cuenta de la garantía, quedan fijados los gastos de explotación en el 70 % durante los primeros años y durante los años subsiguientes en el 60 % del producto bruto de las líneas, debiendo hacerse la liquidación definitiva al fin de cada año económico de la empresa.

 

E)—A la cláusula décima cuarta, se introduce esta aclaración:—Durante la vigencia de la garantía, el Estado tendrá derecho para fiscalizar los libros y cuentas de la administración y explotación del ferrocarril y obras adyacentes, al sólo efecto de comprobar las entradas (producto bruto) de la empresa.

 

F)—La cláusula décima quinta, queda redactada en esta forma:—Se declara de utilidad pública la construcción del puerto, ferrocarril y líneas telegráficas y sus ensanches, ramales y construcciones adicionales futuras, pudiendo en consecuencia hacerse por el Sindicato concesionario y á su costo la expropiación de los terrenos particulares que sean necesarios para dichas construcciones, así como para las estaciones, desvíos, talleres, oficinas, obras anexas de las líneas férreas y telegráficas.

 

G)—La cláusula décima séptima, queda redactada en la siguiente forma:—Las tarifas serán fijadas de acuerdo entre el Gobierno de Bolivia y el Sindicato concesionario ó quienes sus derechos representen; adoptándose para la de los telégrafos, cuyo servicio al público será obligatorio, la de las líneas del Estado. La transmisión de los telegramas oficiales, será siempre gratuita.

H)—Los términos de la cláusula décima octava, se aclaran así:—Los materiales, maquinarias, herramientas, útiles y en general los elementos necesarios para la construcción, explotación y renovación que requieran el puerto, el ferrocarril y los telégrafos y todas las obras conexas, serán introducidos libres de derechos de Aduana y estarán exentos de todo impuesto boliviano durante el período de esta concesión. Igualmente, estarán exentos de todo impuesto boliviano los edificios y propiedades del puerto y ferrocarril, así como las utilidades líquidas que se obtengan de su explotación.

 

Comuníquese al Poder Ejecutivo para los fines constitucionales.

 

Sala de sesiones del Congreso Nacional.

 

La Paz, 13 de enero de 1908.

 

MACARIO PINILLA.

 

Lino Romero.

 

Andrés S. Muñoz.

S. S.

 

Manuel F. Aldana h.

D. S.

 

Manuel Salcedo,

D. S.

 

POR TANTO: la promulgo para que se tenga y cumpla como Ley de la República.

 

Palacio de Gobierno. —La Paz, á 20 de enero de 1908.

 

ISMAEL MONTES.

 

Aníbal Capriles.


Fuente: gacetaoficialdebolivia.gob.bo
Fecha de emisión:1904-08-14
Publicado:20-01-1908
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