LEY DE 30 DE DICIEMBRE DE 1897

Y ACTA DE CANJE DE 28 DE FEBRERO

 

CONVENCION POSTAL:— Se aprueba el celebrado con la República de Chile.

 

SEVERO FERNANDEZ ALONSO

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA DE BOLIVIA

 

Por cuanto, en doce de julio del presente año, se concluyó y firmó por plenipotenciarios, debidamente autorizados, una Convención y un Reglamento Postales, entre las Repúblicas de Bolivia y Chile, en los siguientes términos:

 

Los Gobiernos de Chile y de Bolivia, deseando establecer entre ambos países un cambio de encomiendas postales, han determinado consignar en una Convención las condiciones en que debe efectuarse ese servicio de encomiendas, tanto de los que se cambien directamente entre Chile y Bolivia como de las en tránsito, y al efecto han nombrado sus Plenipotenciarios, a saber:

 

Su Excelencia el Presidente de la República de Chile al señor don Carlos Morla Vicuña, Ministro de Relaciones Exteriores; y

 

Su Excelencia el Presidente de la República de Bolivia, al señor don Emeterio Cano, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Bolivia en Chile;

 

Quienes han convenido en los siguientes artículos de dicha Convención y en el Reglamento que la completa y que se inserta mas adelante:

 

Artículo 1°.—Bajo la denominación de encomiendas podrán cambiarse por correo entre Chile y Bolivia objetos en paquetes cerrados cuyo peso no exceda de 3 kilógramos, ni sus dimensiones de 60 centímetros, ni su volumen de 20 decímetros cúbicos.

 

Art. 2°.—Clile servirá de intermediario en la trasmisión de encomiendas entre Bolivia y los países con los cuales el correo chileno tenga establecido este servicio y vice-versa, de las procedentes de esos países con destino á Bolivia. Trasmitirá igualmente las encomiendas que se cambien entre Bolivia y los países con los cuales el correo boliviano celebre acuerdos especiales sobre esta materia, quedando limitada en todos los casos la responsabilidad de Chile á lo establecido en el artículo 12 de la presente Convención.

 

Art. 3°.—El porte que deben pagar en Chile los remitentes de encomiendas destinadas á Bolivia es de 50 centavos, moneda corriente, y el de las originarias de Bolivia con destino á Chile el de 50 centavos por los primeros cien gramos ó fracción de este precio, y además tres centavos por cada cien gramos excedente. El cambio de estas encomiendas no dá lugar á cuentas y cada uno de los dos países contratantes reservará para sí el importe íntegro del franqueo que perciba.

 

El franqueo que debe pagarse en Bolivia por cada encomienda destinada á los países con que Chile tiene establecido este servicio será:

 

a. De 50 céntimos, ó su equivalente en moneda boliviana, y además de tantas veces 50 céntimos como correos intervengan en el tránsito territorial comprendido el de destino.

b. Si hubiera trasporte marítimo, se percibirá también una tasa que se fija así:—en 25 céntimos si el trayecto recorrido no exediera de 500 millas marinas, en 50 céntimos si es superior á 500 millas y no excede de 1,000; en 1 franco si es superior á 1,000 millas y no excede de 3,000; en 2 francos si es superior á 3,000 millas y no excede de 6,000; en 3 francos si es superior á 6,000 millas.

 

Art. 4°.—El franqueo previo es obligatorio.

 

Art. 5°.—El remitente de encomiendas puede pedir aviso de recepción pagando 5 centavos anticipadamente. Este derecho pertenece por entero al correo de orígen.

 

Art. 6°.—Las encomiendas que cambien entre sí las Administraciones contratantes no pueden ser gravadas con otros derechos postales que los mencionados en los artículos 3, 5 y 10, del presenté Convenio y con los de internación que deben cubrir los destinatarios.

 

Art. 7°.— El correo chileno pagara al de Bolivia 50 céntimos por cada encomienda que le remita procedente de otro país.

 

El correo boliviano pagará al correo de Chile:

 

a. 50 céntimos por cada encomienda que le despache con destino al extranjero y tantas veces 50 céntimos como sean los correos que intervengan en el tránsito territorial, incluso el de destino.

 

b. Además, los derechos fijados en el párrafo b del artículo 3.° por razón de tránsito marítimo.

 

Art. 8°.—El correo boliviano comunicará al de Chile los acuerdos que celebre directamente con otros países para los efectos del artículo 2.° y demás relativos al presente Convenio.

 

La Administración chilena pasará á la de Bolivia una nómina de los países á los que puede enviar sus encomiendas.

 

Esa nómina contendrá las vías que han de seguir las encomiendas desde su entrada al territorio de Chile, el número de declaraciones para la Aduana con que deben acompañarse y además el total de los gastos que Bolivia deba pagar por cada encomienda según su destino,

 

Los datos de esta lista servirán de base para fijar los portes que deben pagar los remitentes según las condiciones del trasporte intermediario.

 

Art. 9°.—La reexpedición de encomiendas de un país á otro por cambio de residencia de los destinatarios ó por haber caido en rezago, da lugar á la percepción suplementaria de los portes fijados en el artículo 3.° á cargo de los destinatarios ó de los remitentes, según el caso, sin perjuicio de reembolsar los derechos de aduana y gastos especiales de almacenaje, etc.

 

Art. 10.—Queda al arbitrio de los países contratantes percibir ó no por la conducción a domicilio un derecho, que no puede exceder de 5 centavos, y que pagará el destinatario al tiempo de recibir la encomienda.

 

Art. 11.—Es prohibido remitir encomiendas que contengan objeto cuya admisión no esté autorizada por las leyes ó reglamentos de aduana ú otros, ó cartas ó notas con carácter de correspondencia epistolar; pero se permitirá incluir en las encomiendas su factura abierta reducida á la simple enumeración de los objetos que la componen.

 

En caso de quebrantarse esta última disposición, la Oficina de destino procederá á multar el pliego que se haya incluido en la encomienda, en el doble del valor del franqueo que le corresponda.

 

Es igualmente prohibido el envio de monedas, materias de plata ú oro ú otros objetos preciosos á países que admitan valores declarados.

 

Entre Chile y Bolivia será permitido el cambio de encomiendas con está clase de contenido, pero en caso de extravío, ni el remitente ni el destinatario tendrán derecho á indemnización de ninguna especie.

 

Art. 12.—Salvo caso de fuerza mayor, si una encomienda se pierde ó sufre avería, el remitente y en su defecto el destinatario tiene derecho á una indemnización equivalente al valor real de la pérdida ó de la avería, sin que la indemnización pueda exceder de 10 pesos, moneda corriente del país que efectúa el pago.

 

Si la encomienda fuere originaria ó estuviera destinada á otro país que no sea uno de los contratantes, el máximun de la indemnización de que se trata será el de 25 francos, teniendo además derecho el remitente á que se le devuelvan los gastos de envío.

 

La obligación de pagar la indemnización incumbre á la oficina remitente; pero se reserva á ésta el recurso de repetir contra la Administración en cuyo territorio haya ocurrido la pérdida.

 

Salvo prueba contraria, la responsabilidad afecta á la Administración qne habiendo recibido la encomienda sin hacer observaciones, no comprueba su entrega al destinatario.

 

El pago de la indemnización por la oficina remitente debe ejecutarse lo más pronto posible y á más tardar dentro de un año contado desde la fecha de la reclamación.— El correo responsable está obligado á rembolsar sin retardo al correo remitente el monto de la indemnización cubierta por éste.

 

No se acogerá ninguna reclamación que no sea presentada dentro del plazo de un año, contado desde la fecha del depósito de la encomienda en el correo.

 

La responsabilidad de las Administraciones termina desde que se entregan las encomiendas á sus respectivos dueños.

 

Art. 13.—La legislación interior de cada país es aplicable á todo lo que no se halle previsto en la presente Convención.

 

Art. 14.—Las Administraciones de Chile y de Bolivia designarán las oficinas que han de encargarse del cambio de las encomiendas y adoptarán todas las medidas de detalle y orden necesarias para asegurar la regularidad del servicio.

 

Art. 15.—La presente Convención comenzará á regir el 1.° de septiembre de 1897 y cesará un año después de que una de las Partes contratantes dé á la otra el aviso de desahucio, pero si ocurrieran causas extraordinarias cuya natulareza sea bastante para justificar la medida, podrá suspenderse temporalmente el servicio de encomiendas dando aviso inmediato y si fuera preciso por telégrafo.

 

En fé de lo cual los infrascritos debidamente autorizados para este objeto, han firmado y sellado la presente Convención.

 

Hecho por duplicado en Santiago, el día 12 de julio del año de l897.

 

Carlos Morla Vicuña.

Emeterio Cano.

 

REGLAMENTO SOBRE CAMINO DE ENCOMIENDAS

ENTRE CHILE Y BOLIVIA

 

Artículo I.—El cambio de encomiendas entre Chile y Bolivia se hará únicamente por medio del ferrocarril de Antofagasta á Oruro, siendo de cuenta de cada uno de los correos remitentes los gastos de conducción hasta Ollagüe. No obstante la disposición anterior, las Direcciones de correos de los países contratantes podrán posteriormente designar, de común acuerdo, otra vía para el envío de los objetos de que se trata.

 

Art. II.—No debe darse curso á las encomiendas que excedan en volumen, peso y dimensiones de los límites establecidos en los artículos respectivos, las que exijan precauciones especiales como las plantas en canastos, las cajas y jaulas con animales vivos, etc., las que contengan materias explosivas ó inflamables y en general los artículos peligrosos.

 

Las Administraciones contratantes se comunicarán oportunamente la nómina ó lista de las demás especies que por disposiciones de Aduanas ú otras no sea permitido introducir en sus respectivos países.

 

Art. III.—Para ser admitida toda encomienda debe:

 

1°. Llevar la dirección exacta del destinatario. No se aceptan las direcciones escritas con lápiz.

2°. Estar embalada de una manera adecuada á la duración del viaje y que preserve suficientemente el contenido. El embalaje debe ser de tales condiciones que sea imposible ocasionar daño ó menoscabo al contenido sin dejar huella aparente de violación.

3°. Estar sellada con el timbre ó marca especial del remitente.

 

Los líquidos ó cuerpos grasos fácilmente liquidables deben remitirse en doble recipiente. Entre el primero [botella, frasco, etc.,] y en el segundo [caja de metal ó de madera resistente] debe dejarse un espacio que se llenará con aserrín afrecho ú otra materia absorvente,

 

Art. IV.—Cada encomienda será acompañada de un boletin de expedición y del número de declaraciones para la Aduana que ambos contratantes indiquen.

 

Estos documentos serán iguales á los modelos adjuntos B. y C., y deberán estar redactados en francés, ó llevar una traducción entre lineas en esta lengua, siempre que se relacionen con encomiendas que no estén destinadas á Chile ó Bolivia,

 

Se permite hacer uso de un solo boletin hasta para tres encomiendas con tal que sean enviadas por un mismo remitente y estén destinadas á una sola persona.

 

Las Administraciones contratantes declinan toda responsabilidad tocante á la exactitud de las declaraciones para la Aduana.

 

Art. V.—Las encomiendas así como los boletines llevarán adherida una etiqueta conforme al modelo D. con el número del registro y con el nombre de la oficina de origen.

 

El boletin debe además timbrarse por el lado de la dirección con un sello que indique la fecha y lugar del depósito.

 

Las fórmulas del franqueo deben estar adheridas al boletin.

 

Art. VI.—Las oficinas de cambio de encomiendas serán en Chile las de Antofagasta y Valparaiso y en Bolivia las de Uyuni y Oruro.

 

El trasporte se hará colocando las encomiendas dentro de cajas sacos ó canastos cerrados y sellados, que deberán ser devueltos á la oficina remitente por el próximo correo que parta después de la recepción.

 

Art. VII.—Las encomiendas serán anotadas en las guías de ruta, conforme al modelo F. adjunto con todos los detalles que el formulario indica. La numeración se renovará al principio de cada año.

 

Los boletines de expedición, las declaraciones para la Aduana y los avisos de recepción irán agregados á las guías de ruta.

 

Art. VIII.—Siempre que se pida Aviso de Recepción, la oficina de origen pondrá en un lugar visible de la cubierta de la encomienda una etiqueta ó timbre con las iniciales A. R.

Los avisos de recepción se extienden por las oficinas de destino, y firmados por los destinatarios, se envían por intermedio de las de cambio á las de origen para que éstas los entreguen á los remitentes.

 

Art. IX.—Las oficinas de cambio destinatarias, al recibir las encomiendas, inspeccionarán si presentan alguna irregularidad en su estado ó acondicionamiento exterior y en el cumplimiento de las formalidades reglamentarias, y confrontarán si el peso del paquete es el indicado en el boletin respectivo.

 

La contestación de la falta de un objeto ó de una alteración ó irregularidad bastante para comprometer la responsabilidad del correo respectivo, se efectúa por medio de una acta que se remite á la Administración central de la que depende la oficina de cambio receptora, acompañada de las cubiertas, amarras y sellos del paquete. Un duplicado del acta se remite al mismo tiempo bajo certificación de oficio á la Administración central de que dependa la oficina de cambio remitente, independientemente del boletin de verificación que há de remitirse sin demora á esta última oficina.

 

Sin perjuicio de dar cumplimiento á lo dispuesto en el acápite precedente, la oficina de cambio receptora de un envío defectuosamente embalado ó averiado, le dará curso después de embalarlo de nuevo, conservando en cuanto sea posible el embalaje primitivo. En este caso debe tomarse el peso de, la encomienda antes y después de nuevo embalado.

 

Las diferencias de poca consideración respecto del volumen, la dimensión ó peso, serán señaladas solamente por medio de un boletin de verificación.

 

Art. X.—Las encomiendas postales que no sean para Bolivia y que se remitan equivocadamente á las oficinas de cambio boliviana, se devolverán por estas y por primer correo á las oficinas remitentes, acompañándolas de un boletín de verificación y anulando previamente con una raya de tinta los abonos correspondientes inscritos en la guía de ruta de la oficina de cambio remitente.

 

Cuando las encomiendas caigan en rezago, los remitentes serán consultados acerca de lo que debe hacerse con ellas. Las comunicaciones sobre el particular se cambiarán entre las dos Administraciones centrales.

 

Sin embargo, los objetos expuestos á deteriorarse ó á descomponerse serán vendidos sin aviso prévio y sin formalidades judiciales á beneficio de quien corresponda, levantándose el acta de la venta.

 

Las encomiendas se devolverán á la oficina de origen si no se recibiere contestación en el plazo de seis meses contados desde la fecha del envío del aviso.

 

Las encomiendas que hayan de devolverse á las oficinas de origen se anotarán en la guía de ruta con la mensión de «rebut» [rezago] escrita en la columna de observaciones.

 

Las solicitudes de retiro y de cambio de dirección de las encomiendas se someten á las reglas establecidas en el artículo XXX del Reglamento de la Convención Principal de Viena.

 

Art. XI.—Cada oficina de cambio formará mensualmente un estado conforme al modelo J. en el que consignará por oficinas las sumas anotadas á su favor y en contra, en cada guía de ruta recibida del otro correo.

 

Estos estados se resumen en seguida por la Administración central en una cuenta igual al modelo K.

 

Esta cuenta acompañada de las guías de ruta recibidas y de los boletines de verificación, si los hay, se someten al examen y aprobación de la otra Administración central, en el curso del mes siguiente á aquel á que esa cuenta se refiere. Después de comprobadas y aceptadas por una y otra parte las cuentas mensuales, se resumen en una trimestral por la Administración acreedora; y el saldo que resulte del balance de las cuentas de los dos correos se pagará por el deudor á más tardar antes de terminar el trimestre siguiente por medio de letras giradas sobre la capital ú otra plaza comercial del país acreedor.

 

Art. XII.— El presente Reglamento comenzará á regir el día que se ponga en ejecución la Convención y tendrá su misma duración.

 

Hecho por duplicado, en Santiago, el día 12 de Julio de 1897.

 

[L. S.] Carlos Morla Vicuña.

[L. S.] Emeterio Cano.»

 

Y por cuanto el Poder Legislativo aprobó los actos anteriores en virtud de la ley que se copia á continuación:

 

EL CONGRESO NACIONAL

 

DECRETA:

 

Artículo único.—Apruébase la Convención Postal celebrada en Santiago el 12 de Julio del presente año, por el E.E. y Ministro Plenipotenciario de Bolivia, don Emeterio Cano y el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, doctor Carlos Morla Vicuña.

 

Comuníquese al Poder Ejecutivo para los fines constitucionales.

 

Sala de acuerdos.

 

Sucre, Noviembre 17 de 1897.

 

RAFAEL PEÑA

JOSÉ MARÍA LINARES.

Manuel O. Jofré (hijo).— S. S.

Bernardo Raña Trigo,—D. S.

Trifón, Meleán.— D. S.

 

Por tanto, y ejerciendo la facultad que la Constitución Política confiere al Jefe del Estado an su artículo ochenta y nueve, atribución primera; ratifica la Convención preinserta, empeña á su cumplimiento la fé y el honor Nacional y ordena se la tenga como ley de la República.

 

Dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de Sucre, sellado con sello respectivo y refrendado por el Ministerio del Despacho de Relaciones Exteriores, á los treinta dias de Diciembre de mil ochocientos noventa y siete años.

 

SEVERO F. ALONSO.

 

M. M. Gómez.


Fuente: gacetaoficialdebolivia.gob.bo
Fecha de emisión:1896-08-19
Publicado:30-12-1898
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